Me siento feliz de poder compartir este reconocimiento tan especial y bonito con vosotros. Es muy gratificante. Además, El ladrón de sueños ha vuelto a ser una de las novelas más vendidas en Amazon durante noviembre, solo superada por autores superventas y algunos de carácter mediático. Y ha sido nº1 en ‘Misterio histórico’, su categoría principal. La estáis devorando y eso me hace sentir muy orgullosa.
La página en blanco, ese lienzo que espera ser llenado de ideas, palabras y emociones, puede poner de los nervios hasta al más experimentado. Para nosotros, escritores, artistas y creativos de distintas disciplinas, no hay desafío más grande. En este mundo de la creación, enfrentarte a esa página vacía puede ser aterrador, ya lo hemos visto con anterioridad, pero también puede ser un reto creativo muy interesante. Esta entrada está orientada en ese sentido. Para afrontar la página en blanco desde un punto de vista más positivo al que habitualmente estamos acostumbrados.
Estas son las flores de mi infancia y de mi imaginación. El caserío de mi abuela, donde nací y pasé mis primeros años de vida, sigue vivo en ellas tal y como un día fue; tal y como después lo he imaginado y tal y como hoy es.
Hace ya bastante tiempo que no paseamos por esta zona tan especial de nuestro jardín y rescatamos palabras, ¿verdad? Por eso, hoy vamos a hacer un recorrido muy interesante y bonito gracias una palabra que yo suelo utilizar con frecuencia, pero que me he dado cuenta de que, en general, no se usa tanto como yo pensaba. Incluso es desconocida para algunos. La palabra es parterre.
Dibujo de Charlotte Brontë, probablemente realizado por George Richmond.Retrato de Emily Brontë pintado por su hermano Branwell.Retrato de Elizabeth Gaskell, por George RichmondRetrato de Anne Brontë por Charlotte Brontë.Daphne du MaurierJoyce Carol Oates
Hoy, 16 de octubre, se celebra el ‘Día de las escritoras’, y por eso quiero compartir con vosotros seis autoras muy especiales para mí. Se trata de algunas con las que más he disfrutado a lo largo de mi vida lectora y también, claro, escritora. Han marcado mi forma de entender la literatura, de escribir e incluso de ver el mundo. Mujeres fuertes, decididas, que amanaban y aman de verdad las letras y que me sirven de espejo; de guía; de ilusión.
Son tan solo un ejemplo de muchas otras que ayer y hoy continúan su camino. Que luchan, sería mejor decir luchamos, por alzar nuestra voz y demostrar nuestra valía más allá del género. Os recomiendo, si no lo habéis hecho todavía, que os acerquéis a la obra de cada una de ellas y la disfrutéis. Que os dejéis llevar por sus palabras y sus historias y que os empapéis de su literatura porque no hay mejor abrigo. No os decepcionarán.