Gracias a los que leéis, reseñáis y recomendáis El carácter peculiar de algunas cosas (UveBooks). A los que os detenéis en sus colores, rarezas y silencios, encontrando en cada sombra y en cada luz una historia única que sentir.
Título: Yo que nunca supe de los hombres Autora: Jacqueline Harpman Alianza (2025)
Páginas: 184
(…) pero los seres humanos tienen que hablar, porque si no pierden su humanidad (…)
Algunos libros tardan en encontrar su lugar. Yo que nunca supe de los hombres, de Jacqueline Harpman, fue publicado en 1995, pero es ahora, treinta años después, cuando arrasa. Ha sido gracias al club de lectura de la cantante Dua Lipa. Esto me hace preguntarme cuántas obras nos perdemos o se pierden en el tiempo; cuántas buenas historias se nos escapan sin que sepamos siquiera de su existencia. Yo misma no conocía esta novela antes de su boom actual. Quizá 1995 me pilló muy joven, entonces tenía dieciséis años, estaba en el instituto ocupada con mis propias obsesiones adolescentes. Por fortuna, ahora he podido disfrutar de él.
Romuald y Clarimonde. Aguafuerte de Eugène Decisy a partir de una acuarela de Paul Albert Laurens para una edición francesa publicada en 1904.
Théophile Gautier
Octubre se apaga, pero el gótico nunca muere. Hemos aprendido a asociar el terror vampírico con castillos victorianos o con el dark love contemporáneo, pero la verdadera oscuridad —esa mezcla de deseo, culpa y melancolía— hunde sus raíces mucho antes. En 1836, Théophile Gautier escribió Clarimonde (La muerte enamorada), una de las obras más bellas y perturbadoras del Romanticismo.