Buscar la sombra y el tiempo (lento)

Llega julio y, casi sin pedir permiso, el ritmo de los días empieza a exigir otra cadencia. Quienes os asomáis habitualmente a este rincón sabéis que este jardín no es un espacio estático; crece, cambia y, de vez en cuando, también necesita quedarse en barbecho. Ha sido un invierno y una primavera de mucha intensidad, de páginas nuevas, encuentros y proyectos que han ido brotando poco a poco. Ahora, el cuerpo y la mente piden descanso.
Así, durante las próximas semanas toca buscar la sombra y dejar que las ideas vuelen libres: recuperar el tiempo (lento) que la rutina suele devorar sin miramientos.
Nos reencontraremos en septiembre, con las energías renovadas y nuevas historias que contar bajo el brazo. Hasta entonces, os deseo un verano de calma, de libros compartidos y de vientos favorables.
Pasadlo bien y cuidad de vuestros propios jardines. Nos leemos pronto.