‘La isla de las musas’

Avatar de Verónica García-PeñaVerónica García-Peña

Todo preparado para que el próximo 3 de septiembre ‘La isla de las musas’ os conquiste. No queda nada para descubrir un misterio que la memoria ha velado y un recuerdo que desvelará la verdad.
Podéis reservar vuestros ejemplares en vuestra librería preferida.
El libro también está en preventa en todos los canales y podéis reservarlo a través de los siguientes enlaces:
Amazon https://amzn.to/2OcSBgw
ECI https://bit.ly/2Oe1hDf
Casa del libro https://bit.ly/3fjbHNJ
Fnac https://bit.ly/3fbEqnA 

Ver la entrada original

‘Campos de sueño’

CAMPOS DE SUEÑO

Anoche soñé que soñaba y, al despertar, sentí que no había despertado del todo. Quise alejar esa terrible sensación de mi lado y volver a dormir, pero cada vez que cerraba los ojos, me preguntaba de qué sueño había despertado. ¿Del real o del soñado? ¿Era yo, acaso, el que soñaba o era, en realidad, el personaje del sueño de otro? En algún momento de la noche volví a quedarme dormido y, entonces, soñé que soñaba.

Copyright © 2019 Verónica García-Peña

Sigue leyendo «‘Campos de sueño’»

Los besos que no se dan

Beso, ósculo, pico, besuqueo, baboseo, toque, roce, contacto, caricia, mimo…

Hay muchas formas de llamar a un beso y cuantiosos tipos de ellos. Tantos como sentimientos puedan esconderse en un gesto tan pequeño y a la vez tan poderoso. Un acto henchido de tanta sinceridad que en ocasiones abruma. Besos de amor y cariño. También de compromiso y obligación. Besos de pasión y deseo, de los que se comen la boca, el sentimiento y el desánimo. Ardientes y sabrosos. O roces castos y cándidos, inocentes. Besos robados y escondidos que se dan bien con la ingenuidad de los primeros amores o con la astucia de los que tienen que permanecer en secreto, furtivos. Besos primerizos, de novato, y besos expertos no aptos para recatados. Besos de afecto entregado, de amor infinito, de ese que, dicen, mueve el mundo y eleva al hombre. Besos, en definitiva, sean como sean, que nos hacen libres porque no hay mayor libertad que dar un beso.

Cada una de esas caricias dice mucho de quien la da y de quien la recibe. Apunta un «te quiero», «hasta siempre», «hasta luego», «ten cuidado», «no tardes», «te echo de menos»… Y mil y un sentimientos más. También pueden no mostrar nada, aunque ese nada ya expresa mucho.

Sigue leyendo «Los besos que no se dan»