Solo puedo estar agradecida por la invitación, por lo vivido y lo aprendido y, sobre todo, por el cariño y respeto que hacia las letras se respiraba. Pasión por lo que se hace porque, al final, ese hacer forma parte de cada uno de nosotros.
Descubre más desde El jardín del sur
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.