Hoy se celebra el Día de las Escritoras y, más allá de los lemas institucionales que se eligen cada año, quiero recordar un hecho simple, pero muy importante. Y es que escribir, para una mujer, ha sido históricamente un acto de resistencia y, sobre todo, una forma de tender puentes.
Confieso que siento debilidad por esas palabras que un día fueron habituales y que, casi sin darnos cuenta, hemos dejado de usar o hemos cambiado por otras expresiones. Así pues, tras dar cobijo en este rincón a la toquilla y a los pololos, la palabra huérfana de este mes es balde.
Hoy os traigo algo muy especial. Como sabéis, ya tenéis a la ventami nuevo libro, Guardianas de las tierras del norte, un ensayo escrito junto al historiador Javier Solís e ilustrado por Sandra Márquez en el que exploramos la importancia de la mujer en la mitología vasca y asturiana. Este libro es un ensayo, sí, pero en él no solo hay divulgación. En él también encontraréis cuentos inéditos escritos por mí, inspirados en las leyendas e historias de las que hablamos en la obra, y que cierran cada capítulo.
Por eso, para celebrar el lanzamiento, he querido escribir aquí un relato más corto y exclusivo para vosotros. Una historia que no encontraréis en el libro, pero que respira su misma esencia: esa fuerza telúrica y femenina que habita en nuestras tierras. Espero que os guste.
En los albores de una nueva era, antes de llenar salas de cine y estanterías, el miedo moderno nació de un castillo, cuanto menos peculiar, y de un sueño inquieto. Ocurrió a mediados del siglo XVIII, en una época obsesionada con la lógica lineal y la simetría del Neoclasicismo.
Vuelvo con una nueva entrega de esta serie dedicada a la palabra huérfana del mes.Como os conté la primera vez, aquí no busco hacer un rescate técnico del diccionario. Solo quiero traer esos términos que me gustany que siento que se van apagando en las conversaciones cotidianas. Palabras que quiero que se sigan utilizando por el simple hecho de que suenan bien y guardan un encanto especial. La elegida para esta segunda entrada es pololos.