
Título: Donde muere la luz
Autora: Mari Jungstedt
Maeva (2024)
Páginas: 312
La desaparición de dos niños en la isla de Gotland se entrelaza con el misterioso pasado de la isla.
Mari Jungstedt regresa con una nueva entrega de su célebre serie Gotland y lo hace manteniéndose fiel a su estilo: ritmo ágil, narrativa sencilla y esa familiaridad que nos hace sentir que conocemos personalmente a los personajes.
Donde muere la luz es al decimosexta entrega de la saga y en ella Jungstedt traza una historia que, sin grandes sorpresas, logra enganchar al lector. La desaparición de dos niños desde el inicio de la novela hace de zanahoria y después lo harán unas antigüedades robadas, los museos e historia de Gotland y una investigación que parece estancada, además de un hecho muy especial que afecta a Knutas y Jacobsson (la pareja de investigadores principales) y que no se resolverá hasta el último capítulo.
La trama fluye con esa mezcla de misterio y cotidianeidad que caracteriza la obra de la autora sueca. Los personajes principales evolucionan de manera natural, lo que nos permite ser testigos de vidas completas. Ese es, probablemente, uno de los grandes méritos de esta saga y lo que ha hecho a Jungstedt cosechar gran éxito con ella. Teje un vínculo íntimo entre sus personajes y los lectores. Protagonistas que son como viejos amigos porque llevamos tantas historias compartidas con ellos (a nuestro país llegaron en 2003) que su evolución, sus tropiezos y aciertos nos importan tal que fueran reales.
La historia, como siempre, se desarrolla con el telón de fondo de Gotland, isla cuya atmósfera, paisajes y la sensación de aislamiento funcionan, una vez más, como el escenario perfecto. Con un ritmo y resolución familiares, es una lectura para disfrutar sin complicaciones, ideal para quienes buscan (buscamos) a veces el confort de lo conocido y un misterio bien contado.
Donde muere la luz es, por tanto, otra pieza de una serie que ha encontrado su lugar en el género policíaco nórdico. Para los que somos seguidores de Jungstedt no defraudará, a pesar de ser, quizá, más floja que entregas anteriores, porque, como siempre, Jungstedt sabe ofrecernos algo muy suyo y dificil de conseguir en estos tiempos de tanta copia y tantos modismos: la compañía de personajes que, de tanto leerlos, sentimos propios. Familiaridad que hace que volvamos. Una lectura amena y entretenida.
Sinopsis: Cuando faltan pocos días para Halloween, dos niños que disfrutan de sus vacaciones de otoño en Gotland desaparecen sin dejar rastro. Su pista se pierde en Holmhällar, un enclave turístico famoso por los raukar, unos imponentes monolitos de piedra. Cuando el inspector Anders Knutas inicia una intensa búsqueda por toda la isla, el cadáver de un anticuario aparece en una playa al norte de Visby. Junto con su compañera, Karin Jacobsson, Anders se ve envuelto en un oscuro misterio relacionado con el pasado de Gotland, historias de tesoros ocultos, ruinas embrujadas y castillos inaccesibles.
Reseñas anteriores:
- No te pierdo de vista (Serie Gotland 15)
- Los senderos de la oscuridad (Serie Gotland 14)
- En el lado oscuro de la luna (Serie Málaga 2)
- Antes de que lleguen las nubes (Serie Málaga 1)
- La cara oculta (Serie Gotland 13)
- Las trampas del afecto (Serie Gotland 12)
- No estás sola (Serie Gotland 11)
- El arte del asesino (Serie Gotland 4)
- Nadie lo ha visto (Serie Gotland 1)
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