Mi Virginia Woolf

«Estoy cansada de tratar de llenar mis espacios vacíos con cosas que no necesito y personas que no me gustan».

Virginia Woolf


Yo ya tengo mi habitación propia y la voy a intentar llenar solo de aquello que me hace feliz. Al menos, lo voy a intentar.

Un 25 de enero de 1882 nacía en Kensington (Londres) Virginia Woolf, una de las más importantes escritoras del siglo XX cuya obra ha supuesto una revisión real del sentir feminista y ha influido de forma notable el la literatura actual. Por eso esta imagen (hecha cuando era estudiante con una cámara analógica y revelada de forma manual) y por eso este texto. En este 2022 se cumplen 140 años de su nacimiento.

Y es que, antes de que acabara la semana, quería compartir con vosotros este pensamiento, que es el suyo y se ha convertido en el mío, y la inspiración que ha supuesto y supone una mujer como Virginia Woolf.

Adictos al odio

Odio: antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

Ahora, tras leer la definición de odio que da la RAE, me gustaría pediros que echéis un vistazo a vuestras redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) y a los comentarios de usuarios en los distintos medios de comunicación o en las plataformas de ventas. ¿Qué veis? ¿Qué es lo que se respira?

Yo veo una sociedad adicta al exceso y, también, adicta al odio. Leo irreflexión, resentimiento y desprecio. Eso es lo que veo, leo y siento.

Da igual el tema del que se trate, la fotografía que se cuelgue o la opinión primera que se exponga, el resultado, muchas veces, demasiadas, es el mismo. Un millón de comentarios dañinos que rezuman resentimiento hacia no se sabe muy bien qué o quién. Veo una sociedad hastiada de sí misma y aburrida que busca la aprobación de otros y que daña, sin miramientos, acostumbrada al insulto y el argumento fácil, a todo aquel que piense diferente.

Odio. Es una palabra compleja que no se puede usar a la ligera, lo sé, pero la siento, la leo y la veo reflejada en muchas afirmaciones de usuarios que toman al que piensa diferente como enemigo. Hacen del espacio virtual su campo de batalla donde luchan a vida o muerte porque su opinión, comentario, juicio y veredicto sea el predominante y el que todos alaben. Sigue leyendo «Adictos al odio»