Título: No te pierdo de vista Autora: Mari Jungstedt Maeva (2023)
Páginas: 296
Un lugar remoto. Tres muertes inexplicables. Una testigo sin memoria. Una investigación sin apenas pistas.
Desde hace muchos años, no hay verano sin una novela de Mari Jungstedt. Por lo menos, en lo que a mi verano se refiere. También solía estar presente Viveca Sten —igual de conocida por sus novelas de misterio y crimen ambientadas en la isla de Sandhamn—, pero este año, de momento, tendremos que pasar el verano sin ella. Ya veremos qué pasa en el otoño y el invierno.
Título: El hombre del laberinto Autor: Donato Carrisi Los Imperdibles. Duomo (2023)
Páginas: 320
La caza del monstruo empieza dentro de tu mente.
El hombre del laberinto es la última novela del autor italiano Donato Carrisi, que se dio a conocer, hace ya unos cuantos años, por sus thrillers protagonizados por la pareja literaria de investigadores Marcus, un sacerdote penitenciario cuya misión es encontrar el mal, y Sandra, fotógrafa de la policía que también tiene un don. Puede hacer visible lo invisible a través de su cámara. Esta saga está compuesta por tres novelas: El tribunal de las almas, El cazador de la oscuridad y El maestro de las sombras. Carrisi también tiene, por supuesto, novelas independientes. Entre ellas, uno de los mejores thrillers que yo he leído en los últimos años: La chica en la niebla. Si no habéis leído este libro, os lo recomiendo sin duda. Es una maravilla. En 2017 hicieron una película, dirigida por el propio Carrisi —no hay que olvidar que también es guionista además de periodista y director de cine— protagonizada por Toni Servillo, Alessio Boni, Lucrezia Guidone, Jean Reno, Galatea Ranzi o Lorenzo Richelmy, entre otros. Personalmente, me gustó más el libro, que fue como una bofetada. Libro del que a día de hoy me sigo acordando con cierta frecuencia. También porque son muchos los autores que intentan imitar a Carrisiy, claro, uno se da cuenta. Las comparaciones…
Título: El nido del cuco Autora: Camilla Läckberg Maeva (2023)
Páginas: 464
Los viejos pecados dejan largas sombras.
El nido del cuco es la esperada nueva entrega de la serie Los crímenes Fjällbacka en la que, tras cinco años de silencio, nos volvemos a encontrar con Patrik Hedström y Erica Falck, así como el resto de personajes de la saga. Los que hemos leído los once libros anteriores de la serie, fieles seguidores de la que inició lo que todos llaman hoy domestic noir o noir amable, teníamos ganas de que Camilla Läckberg retomara esta ficción. La echábamos de menos. ¿Otra debilidad lectora? Puede ser. Las sagas nórdicas ambientadas en islas con protagonistas peculiares que investigan crímenes es, sí, una debilidad. Y quizá la de Fjällbacka lo sea un poco más que otras porque fue mi primer acercamiento a este especial género, ya que creo que son un género en sí mismas. Género Läckberg.
Título: Francis Plug: Cómo ser un autor público Autor: Paul Ewen Impedimenta (2023)
Páginas: 376
Me he divertido mucho con esta novela de Paul Ewen y su protagonista principal, Francis Plug. Es un personaje inolvidable y un anfitrión peculiar con el que recorrer el mundo de la escritura y la búsqueda de la fama. Un hombre que está convencido de que puede convertirse en un escritor público exitoso de la escena literaria londinense y que para ello decide asistir a todos los eventos y encuentros de autores famosos que le sean posible. Eso sí, esos autores, sus ejemplos a seguir (y perseguir), deben ser ganadores del Premio Booker.
Título: El rumor de los huesos Autora: A. G. Slatter Minotauro (2023)
Páginas: 352
Un inquietante cuento de hadas gótico.
El rumor de los huesos es una novela que me ha sorprendido. Una historia ambientada en un mundo de fantasía, oscuro y misterioso, repleto de seres de leyenda, escrito por A. G. Slatter, que te transporta y aleja de la realidad en dos zancadas, cosa que, a veces, se agradece y mucho. Yo, al menos, lo agradezco. Huir de la realidad y vivir otras vidas y otros mundos. Dar un salto y sentirse diferente. Ser otra cosa, otro ser u otra persona que, he de confesar, me ha llenado de cierta nostalgia infantil y no por la trama (nada más alejado), sino porque me ha recordado la facilidad con la que de niños éramos capaces de ver, vivir y creer, sobre todo creer, que todos esos mundos eran posibles y que nosotros podíamos formar parte de ellos.