El pasado viernes, desde la cuenta ‘Aperitivo de libros’ me lanzaron un reto. Fue durante la charla que mantuvimos y que podéis ver en su Instagram. Tenía que escribir un microrrelato que incluyera las siguientes palabras: acertijo, arcano, candelabro, camastro, ‘txalaparta’, ‘txakoli’, ‘txapela’, ‘txistorra’ y ‘txoriburu’. Difícil, ¿verdad?
Esta es una entrada que tenía muchas ganas de hacer porque creo que puede ayudar a aquellos que empiezan en esta aventura que es escribir y espero que sirva también a los que ya tienen experiencia. Nunca está de más recordar lo sabido y refrescar conocimientos.
Título: Los adictos Autor: Paolo Roversi Roca Editorial (2021)
Páginas: 348
Los adictos, de Paolo Roversi, es una novela considerada giallo, que es un género italiano de literatura y cine del siglo XX asociado con el ‘thriller’. Así es como se considera en Italia. En cambio, nosotros, desde fuera, lo asociamos a una mezcla entre suspense y terror, pero con toques slasher(subgénero del cine de terror derivado de la palabra slash, «cuchillada», que se caracteriza por la presencia de un psicópata que asesina brutalmente a adolescentes, aunque no siempre, que se encuentran en lugares aislados). Dicho esto, ¿cómo no leer un libro giallo? Ya sabéis que la curiosidad es la mejor llave para aprender y descubrir nuevos mundos, y me apetecía conocer este género. No había leído hasta ahora nada giallo. Lo más parecido, dentro de un género más próximo al suspense/terror slasher sería Las supervivientes (Riley Sager).
Tengo muchos lugares en mente, de todo tipo. Reales e imaginarios porque en los de ficción, de vez en cuando, también está bien perderse. Por ejemplo, últimamente pienso mucho en Shangri-La. ¿Qué tal se estaría allí ahora? O en Manderley. A la mansión viajaría para ser un fantasma que pudiera espiar los movimientos de todos los habitantes de la casa, hasta de aquellos que ya no están. Aunque a este lugar viajo por culpa de La isla de las musas, que me lleva mucho a lugares así.