Va a ser este, debido a las circunstancias, un verano distinto, pero hay cosas que permanecen, como esa mágica sensación de que las horas duran más o de que el tiempo, en cierto modo, se detiene para ser llenado de experiencias, recuerdos, anécdotas y libros, muchos libros…
El artículo completo, con una selección muy amplia de libros donde elegir, lo encontraréis en El Comercio.
Título: El enigma de la habitación 622 Autor: Jöel Dicker Alfaguara (2020)
Páginas: 640
Por miedo a la decepción, siempre he tardado mucho en leer las novelas de Joël Dicker. La culpa es de su primer libro, La verdad sobre el caso Harry Quebert, que me resultó una maravilla. Con El libro de los Baltimore me arrepentí de haberlo pospuesto; con La desaparición de Stephanie Mailer, a medias. Me gustó, cierto, aunque no como los anteriores. Esta vez, con El enigma de la habitación 622, pensé en hacer lo mismo, por si acaso (sé que parece raro, pero cada uno tiene sus manías y la lectura es un escenario propicio para las más extravagantes). En fin, que lo pensé pero, al final, como los personajes norteamericanos de novela, me dije aquello de ¡qué demonios!, y me lancé. En caliente. El resultado, ahora lo leeréis.
Leer Infamia de Ledicia Costas ha sido un auténtico placer. Qué gusto. Qué gozada. Es de esos libros que, sin darte apenas cuenta, se acaba y te quedas con esa agradable sensación que producen las cosas bien hechas, a pesar de que los temas tratados en él puedan resultar duros, como la pederastia, la violación, la corrupción, el abuso de poder y, sobre todo, la injusticia. Es un thriller psicológico de amor, odio y locura; y de cómo la verdad puede llegar a ser como un cáncer que mata, poco a poco, sin prisa, todo lo que toca. De un lado y del otro de la balanza, culpables e inocentes, ambos consumidos por esa verdad que unos piden y otros callan, pero que todos saben. Una novela, sin duda, estupenda que se saborea, se siente, se toca… que permanece.
En Infamia acompañamos a Emma Cruz, abogada y profesora de derecho penal, en su traslado al pequeño pueblo gallego de Merlo para impartir clases en la universidad, sin saber que ese lugar está marcado por la desgracia. Su llegada coincide con el veinticinco aniversario de la desaparición de las hermanas Giraud, a quien parece que se las haya tragado la tierra. Así, Emma descubrirá que los habitantes de Merlo guardan secretos inconfesables. ¿Qué fue de las hermanas Giraud? ¿Están muertas? Y si es así, ¿quién fue el responsable y por qué nunca encontraron sus cuerpos?
Anoche soñé que soñaba y, al despertar, sentí que no había despertado del todo. Quise alejar esa terrible sensación de mi lado y volver a dormir, pero cada vez que cerraba los ojos, me preguntaba de qué sueño había despertado. ¿Del real o del soñado? ¿Era yo, acaso, el que soñaba o era, en realidad, el personaje del sueño de otro? En algún momento de la noche volví a quedarme dormido y, entonces, soñé que soñaba.
Título: Qué fue de los Mulvaney Autora: Joyce Carol Oates Lumen (2020)
Páginas: 768
Adoro a Joyce Carol Oates. Lo sabéis. Me declaro fiel de su prosa, de su forma magnífica de componer y trazar historias y de su admirable capacidad para estructurarlas. Es un aspecto que me fascina mucho de sus libros. También su poder a la hora de describir a los personajes, sus grises y yoes más íntimos. Como lectora, la admiro mucho; como escritora, aún más. Es una maravillosa fuente de la que beber. Nunca deja a nadie indiferente y nunca defrauda.
En Qué fue de los Muvaney, la novela de la que hoy hablamos (nueva edición. La original es de 1996) viajaremos a las afueras de Mt. Ephraim, en el estado de Nueva York, a la granja High Point Farm, propiedad de los Mulvaney, una familia estadounidense ejemplar de los años setenta. El padre es un hombre apuesto, trabajador y sensato; la madre, una mujer encantadora y dicharachera, y los niños (tres chicos y una chica) son el broche de oro de un matrimonio idílico, digno de aparecer en las páginas centrales de una hoja parroquial. Un ensueño que a partir del día de San Valentín de 1976, cuando un oscuro suceso cambia por completo la vida de Marianne, la hermana, se rompe y hace que los Mulvaney inicien su particular viaje por el infierno.
Es una de sus mejores novelas. De hecho, para muchos es su obra maestra. Oates nos narra una historia íntima sobre una familia, pero también sobre un país entero, sobre sus tachas y su borrosa moralidad, que una vez acabada, os aseguro, seguirá obsesionándoos. Brillante. Es una historia que te arrastra y, sin duda, te hace sentir emociones muy vivas.