El oscuro mundo de ‘El señor Fox’. Crítica literaria

¿Es 'El señor Fox' la obra más cruda de Joyce Carol Oates? 
Analizo esta hipnótica novela sobre el poder, la violencia y un final extraordinario no apta para almas cándidas.

Título: El señor Fox
Autora: Joyce Carol Oates
Alfaguara (2025)

Páginas: 720

Volver a Joyce Carol Oates es siempre un placer, pero también uno debe saber que no hay tregua en su prosa, algo que en su último libro, El señor Fox, queda claro desde el inicio. La autora sigue siendo la maestra absoluta a la hora de levantar la alfombra y enseñarnos la suciedad que escondemos debajo. Una novela dura que no hace concesiones y que no protege al lector ni le ofrece salidas morales fáciles.

Tenemos a un profesor aparentemente perfecto y una muerte extraña. Tenemos también la búsqueda de culpables en una comunidad que no sabe qué hacer con sus emociones —las buenas y, sobre todo, las malas— y que, en muchas ocasiones, las esconde. ¿Qué hacer con aquello que produce tanto dolor como culpa? ¿Con aquello que se disfraza de amor? ¿Con las mentiras convertidas en credo?

Es un relato en el que la violencia es la principal protagonista junto con una sensación constante de culpabilidad. No es, desde luego, una novela para almas cándidas porque la cara B de la vida, esa parte cruel, hipócrita y a menudo injusta, no entiende de delicadezas. Oates nos sumerge en una historia con una gran complejidad psicológica que exige una lectura pausada mientras asistimos a cómo se desmorona la arquitectura de las relaciones humanas.

La narración es eficaz y cada frase está colocada con cuidado, lo que la convierte en hipnótica. Te atrapa y uno no puede dejar de admirar la maestría con la que está escrita. Oates maneja muy bien la tensión, llevándote por pasillos muy oscuros en los que la realidad y la obsesión se confunden. Así, la lectura se adentra en la crueldad y violencia que se ejerce desde posiciones de poder y que se disfraza de normalidad. A Oates no le interesa la superficie ni el relato socialmente aceptable. Le interesa lo que ocurre debajo y ahí no muestra piedad.

No obstante, si algo eleva esta novela por encima de sus anteriores títulos es su desenlace. El final es, sencillamente, extraordinario; uno de esos cierres que se te quedan grabados, que te obligan a quedarte unos minutos en silencio con el libro cerrado entre las manos, procesando el peso de lo que acabas de leer. Un final que recordarás siempre.

El señor Fox confirma por qué Joyce Carol Oates sigue siendo una autora necesaria. No por su prolificidad ni por su prestigio, sino por su capacidad para incomodar y para explorar lo humano sin indulgencia. Si buscáis una lectura ligera, buscad en otra parte. Si buscáis literatura de verdad, entrad en el mundo de El señor Fox.

Sinopsis: Francis Fox es un encantador profesor de inglés recién llegado a la idílica y exclusiva Academia Langhorne. Capaz de seducir con su carisma a casi todo el mundo, el profesor Fox también despierta la intriga de muchos sobre sus enigmáticos orígenes. Cuando dos hermanos descubren el coche de Fox medio sumergido en un estanque y partes de un cuerpo sin identificar esparcidas por los bosques cercanos, toda la comunidad empieza a hacerse preguntas inquietantes sobre su verdadera identidad.

Una vertiginosa historia de crimen y complicidad, venganza y justicia, en la que Oates también ilumina los rincones más oscuros de la psique humana y plantea profundas cuestiones morales sobre las respuestas que exige el mal.

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