El faro de…

Hace tiempo que no nos divertimos jugando a ¿Qué ves? ¿Qué imaginas? y hoy me apetece perderme por esta estupenda sección con una nueva fotografía y miles de historias que imaginar en ella. ¿Y a vosotros? ¿Os apetece?

Vamos allá.

Mirad con detenimiento la siguiente imagen. Prestad atención a los detalles y guardad todo lo que veáis en vuestra mente.

¿Qué veis?

Contempladla sin prisa.

Mirad el maravilloso mar golpeando o, mejor, acariciando las rocas. Sus distintas tonalidades de azul, su espuma y sus secretos porque estoy segura de que guarda muchos.

Observad el faro, altivo, galante, haciendo frente al viento y al sol que cae ese día a plomo. Rocas, mar, sol y viento. También hierba verde, luminosa, que resiste al embate del salitre con gallardía caballeresca.

Es un lugar embriagador, precioso e hipnótico en el que parece que el tiempo se detiene o simplemente, desaparece.

Ahora, como en otras ocasiones, tras ver la imagen, cerrad los ojos y dejad que la imaginación haga el resto.

¿Qué imagináis? Sigue leyendo «El faro de…»

Estructuras: La zanahoria de Big little lies.

Cuando veo una serie o una película, al igual que cuando leo un libro, no solo me fijo en la historia que se me cuenta. También lo hago en cómo se me cuenta. Imagino que vosotros hacéis lo mismo. No voy a ser yo una especie de bicho raro, ¿verdad?

La estructura, que para mí es algo así como el esqueleto que sustenta la trama, puede ser de muy diversas formas. Desde el “érase una vez” hasta el “me he perdido y no entiendo nada”, hay una gran abanico de posibilidades que resultaría casi imposible de describir, pero este verano he encontrado en algunas series recientes un maravilloso esqueleto que hace que la historia, normalmente muy buena también, no solo se sostenga sino que haga que queramos caminar a su lado sin perdernos detalle.

Antes de continuar, debo aclarar que no hay que engañarse y dejarlo todo en manos de la estructura, aunque hoy estemos hablando de su importancia vital, porque si la historia es mala, por muy bueno que sea lo que la rodea o sustenta, no hay nada que hacer. El lector o el espectador aguantará un poco más que con una estructura normal, pero al final desistirá y abandonará. Sigue leyendo «Estructuras: La zanahoria de Big little lies.»

El viaje continúa

Ya estoy de vuelta. El jardín del sur está de nuevo a pleno rendimiento.

¿Qué tal os han ido las vacaciones? Espero que os lo hayáis pasado en grande, atesoréis muy buenos recuerdos de los días estivales y hayáis, claro está, leído mucho.

En esta nueva etapa que empieza, el blog seguirá fiel a su filosofía y por ello continuaremos hablando de creación, fotografía, libros, imaginación, escritura, lectura, etc. Los engranajes están en marcha y la aventura continúa. Eso sí, en un mundo hastiado de mal humor donde los expertos intransigentes crecen como las setas y los indignados ocupan mucho espacio, demasiado para mi gusto, el camino que retomamos hoy lo vamos a  recorrer con una amplia sonrisa.

No habrá espacio en el jardín para malos humos, exasperados por y con todo o  dioses petulantes. Ese tipo de personas tóxicas y colmadas siempre de negatividad, así como sus comportamientos, quedan excluidos. Yo nos los quiero y sé que vosotros tampoco, así que sonriamos y disfrutemos de las letras y su maravilloso mundo sin otro objetivo que el de aprender y divertirse.

Quedáis todos invitados a acompañarme. Os espero.