Un ángel…
Hoy volvemos a adentrarnos en el mundo de los sueños, la fantasía y la imaginación. Hoy vamos a viajar tan sólo con cerrar los ojos. ¿Os apuntáis? Pues vamos allá.
Mirad bien la siguiente imagen.
¿Qué veis? Sigue leyendo «Un ángel…»
Hoy volvemos a adentrarnos en el mundo de los sueños, la fantasía y la imaginación. Hoy vamos a viajar tan sólo con cerrar los ojos. ¿Os apuntáis? Pues vamos allá.
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Esta novela la leí por primera vez cuando tenía 16 años. En el instituto, para clase de literatura, al margen de las obras obligatorias, nos dejaban elegir otras sobre la temática, país, escritor, etc. que quisiéramos para hacer después una reseña. Yo elegí, entre otras, La dama de blanco, del inglés Wilkie Collins, y fue un gran acierto. Me encantó. Tanto me gustó que después he tardado mucho en volver a leerla por miedo a que esa especie de encantamiento que me produjo a tan corta edad se viera estropeado por un punto de vista más adulto.
Recuerdo, me veo, a pesar del paso del tiempo, en mi habitación, hasta las tantas, leyendo sin prisa, pero sin pausa, esta magnífica novela. Devorando todos sus detalles, sus páginas, sus paisajes. Imaginando con todo lujo de detalles cada escena y personaje. Debo confesar que pocas veces he sentido un placer mayor al leer que cuando tuve por primera vez La dama de blanco en mis manos. Luego he leído otras muy buenas obras, sintiendo también ese gusanillo que te recorre el estómago cuando sabes que lo que tienes en las manos es grande, pero nunca ha sido igual al descubrimiento a esa edad de una historia tan absorbente que me ha acompañado hasta hoy.
Sigue leyendo «‘La dama de blanco’ (Wilkie Collins)»El otro día en televisión, creo que fue en el programa Salvados, se debatía sobre el modelo educativo y sobre una asignatura en concreto que yo, la verdad, no sabía ni que existía. Se trata de Educación Financiera para niños.
Alucinada es una palabra que se queda pequeña para definir cómo me sentí al ver aquello y no tanto por la existencia de la asignatura en sí, ya que todos hemos estudiado economía en el colegio, y tampoco por los ejemplos que se ponían, que sabemos que se suelen buscar los más llamativos para que la audiencia suba, sino por otra cosa. Por el modo en el que está enfocada y algunas de las ideas que transmite a las mentes, aún formándose, de los niños. Sigue leyendo «¡Viva el mal! ¡Viva el Capital!»