Dudas sobre la propuesta editorial II

Hace un tiempo, para solventar todas las dudas que surgen al hacer una buena propuesta editorial, ya escribí una entrada sobre este mismo tema (Dudas sobre la propuesta editorial I), pero he visto que siguen apareciendo interrogantes. Por eso me ha parecido una buena idea volver sobre este tema para intentar solucionar el máximo de dudas posible.

La entrada servirá para resolver titubeos, preguntas y temores, sobre todo técnicos, y para aprender que eso siempre es bueno. Lo haremos a modo de pregunta-respuesta, que resulta más didáctico. ¿Me acompañáis?

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«Demonios familiares» (Ana María Matute)

Título: Demonios familiares
Autora: Ana María Matute
Destino (2014)

Demonios familiaresLa reseña de esta semana es diferente a cualquiera de las que hasta ahora he publicado en el blog. Diferente porque la obra de la que hoy os hablo también lo es. Se trata de la última novela de una autora que se fue dejándonos historias inolvidables llenas de palabras hermosas: Demonios familiares de Ana María Matute.

Y también es una reseña distinta porque cómo explicaros la trama o resumiros una historia que está sin terminar. Y es que, muy a nuestro pesar, Matute no pudo concluir la novela. Era de esas escritoras que no tenía borradores, que no hacía esquemas, por lo menos en papel. Lo guardaba todo en su excepcional cabeza y allí sigue, con ella, donde quiera que ahora esté.

Es difícil hablaros de un relato del que no conozco su final, ni siquiera el número de páginas que iba a tener o las partes que lo componían, y que acaba de repente en el comienzo del undécimo capítulo, pero sí os puedo decir que Demonios familiares es una historia maravillosa. De ésas que se devoran. De ésas que se quedan dentro, acompañándote, acunándote por las noches, abrigando tus sueños y fantasías. Una historia con la que se aprende, se piensa y se siente, sobre todo, se siente. Sigue leyendo ««Demonios familiares» (Ana María Matute)»

La resaca literaria

Dicen que la resaca literaria es la imposibilidad de iniciar un nuevo libro cuando todavía estamos viviendo en el mundo del libro anterior, pero yo añadiría que también es la imposibilidad de comenzar a escribir una nueva historia cuando todavía vivimos en la anterior. Hemos puesto el punto y final a un proyecto que nos ha llevado mucho tiempo y esfuerzo y ahora, frente al papel, no somos capaces de escribir nada. No sólo afecta al lector, también al escritor.

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Presentación «De cómo Feliciano San Feliz quiso matar a sus vecinos»

Esta tarde a las 19:30 en la Biblioteca San José haremos la presentación de “De cómo Feliciano San Feliz quiso matar a sus vecinos” y estáis todos invitados.
Que no falte nadie, que pasaré lista.
Además, entre los asistentes, se sorteará un ejemplar firmado y dedicado de mi primera novela.
Animaros a pasar un buen rato. Os espero.

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¿Qué es escribir?

Hace poco, durante una charla, surgió esta pregunta: ¿Qué es escribir? Parece sencilla. Tres palabras, nada más, pero darle una respuesta es muy complicado.

Para algunos escribir es su vida. Toda y entera. No sabrían y no querrían hacer otra cosa. Para otros es un trabajo, un modo de ganarse la vida, si consiguen vivir de ello. Y hay quien ansía un compendio de las dos. En este grupo es donde me encuentro porque escribir es mi vida y mi trabajo.

Escribir es un sueño y también una pesadilla. Un sueño cuando todo va bien, las ideas fluyen con naturalidad y van tomando vida. Y una pesadilla cuando el atasco llega, la idea se esfuma y la hoja se queda en blanco o, peor, repleta de palabras que no enseñarías a nadie. Eso es escribir y ambas fases, el sueño y la pesadilla, son necesarias e incluso complementarias.

Escribir no es tarea sencilla porque no consiste en sentarte delante del ordenador, mirar la pantalla y esperar la inspiración divina que te convertirá, por arte de magia, en un gran literato. No es solo juntar letras. Nada más alejado de la realidad. Escribir es pasar por la autocrítica feroz, donde solo ves mediocridad en tus trabajos, y por una vanidad cargada de inmodestia, donde te crees el próximo escritor favorito de la crítica y el público. 

Escribir es leer. Ya lo he dicho en varia ocasiones. Para escribir, hay que leer. No se puede hacer una cosa sin la otra. Hay que saber de los demás, empaparse de sus ideas y estructuras, de su lenguaje y diálogos, de sus tramas y giros. Y todo ello lo haremos, además, de forma entretenida, sin darnos cuenta en realidad de que lo estamos haciendo. No hay mejor forma de aprender.

Y escribir es pura imaginación sin barreras donde puedes crear mundos inventados de los que tú únicamente eres el dueño. Puedes modificarlos al gusto. Ponerlos patas arriba, en plan apocalíptico, o crear una hermosa campiña donde perderse para siempre. Puedes crear y matar personajes. Hacerles felices o desgraciados. Puedes hacer tantas cosas. Luego lo compartes con otros, los lectores, y entonces son ellos quienes hacen suya la historia, acercándola a sus sentimientos.

Esto es escribir y es sencillamente maravilloso.