La Nueva EspañaLaura CastañónEl ComercioVerónica García-PeñaVerónica García-PeñaVerónica García-Peña
Ha sido un placer formar parte de este ciclo, ‘Palabra de mujer’, y ayer, además, fue emocionante ver el resultado. Un libro único en el que exponemos los motivos por los que somos escritoras acompañadas de la mirada de Laura Castañón. Un libro que cuenta, también, con las fotografías de Carolina Santos, que son maravillosas.
Muchas gracias al Ateneo Jovellanos y al Ayuntamiento de Gijón por estas iniciativas que nos ayudan a continuar camino.
Hoy retomo esta minisección sobre los versos que aparecen por la ciudad de Gijón en diferentes lugares y que yo he llamado versos ásperos, pues en ellos siempre encuentro cierta amargura; cierto resquemor por el hoy y el mañana. También nostalgia del ayer. Es lo que, quien los coloca, parece decirnos. Su forma de entender el mundo.
Ya conocéis la importancia de las figuras literarias o figuras retóricas en los textos que escribimos, tanto si estos son puramente literarios como si son de otra clase. Es una manera especial de emplear las palabras y que otorga una mayor belleza, expresividad y originalidad a los diferente escritos.
¿Se puede amar un sitio que no se conoce? Sí, como se ama la inspiración o el arte. Como un artista puede estar enamorado de su obra. Amar a través de lo imaginado por otros que se convierte en propio. Amar a través de los recuerdos.
Cada vez son más los que se animan a hacer reseñas, lo que es de agradecer pues así es más fácil abarcar la gran cantidad de novedades que se publican cada año, pero hay quien se olvida de su carácter didáctico y constructivo; sobre todo de la parte analítica. Esto no significa, tampoco, tener que hacer una tesis cada vez que uno habla de un libro, pero sí sería de agradecer una mayor evaluación.