El club de las palabras perdidas: allende y plumier

Hoy nace una nueva y apasionante sección a la que quiero invitaros: el Club de las palabras perdidas. Será un asociación muy especial en la que intentaré rescatar palabras olvidadas que han sido relegadas a la oscuridad del diccionario y al desuso, y que creo se merecen ser utilizadas de nuevo porque las hay verdaderamente hermosas.

Adjetivos, adverbios, verbos… Todo tiene cabida en este club y vosotros, si queréis, también podéis participar. Estaré encantada de apuntar vuestras propuestas y recatarlas en próximas entradas.

Hoy vamos reivindicar dos palabras: allende y plumier.

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Afrontar las críticas

Cuando uno termina su trabajo y lo hace público, sea este de la índole que sea, se expone a las críticas. Da igual a que te dediques. Puedes ser cocinero, escritor, periodista, artesano, cineasta o escultor. Todo trabajo exhibido será observado, examinado y después será enjuiciado.

La crítica, según la RAE, es «el examen y juicio acerca de alguien o algo y, en particular, el que se expresa públicamente sobre un espectáculo, un libro, una obra artística», y aunque solemos asociar la palabra crítica a juicios generalmente desfavorables, no tiene por qué ser así. También existen las buenas críticas.

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¡Viva el mal! ¡Viva el Capital!

El otro día en televisión, creo que fue en el programa Salvados, se debatía sobre el modelo educativo y sobre una asignatura en concreto que yo, la verdad, no sabía ni que existía. Se trata de Educación Financiera para niños.

Alucinada es una palabra que se queda pequeña para definir cómo me sentí al ver aquello y no tanto por la existencia de la asignatura en sí, ya que todos hemos estudiado economía en el colegio, y tampoco por los ejemplos que se ponían, que sabemos que se suelen buscar los más llamativos para que la audiencia suba, sino por otra cosa. Por el modo en el que está enfocada y algunas de las ideas que transmite a las mentes, aún formándose, de los niños. Sigue leyendo «¡Viva el mal! ¡Viva el Capital!»